Mar 15

Conoce a Mary Maker, nueva Embajadora de Buena Voluntad de ACNUR

Tras huir del conflicto y encontrar esperanza por medio de la educación – primero como estudiante y luego como profesora –, ahora es una apasionada defensora y contadora de historias que busca amplificar las voces de otras personas refugiadas.

La refugiada sursudanesa Mary Maker fue nombrada Embajadora de Buena Voluntad de ACNUR, comprometiéndose a dar voz a otras personas desplazadas por la fuerza y a llamar la atención sobre sus crecientes necesidades.

De niña, huyó del conflicto en Sudán del Sur y encontró seguridad en el campamento de refugiados de Kakuma, en Kenia. Tras superar obstáculos para completar sus estudios de secundaria en el país, se convirtió en profesora de jóvenes refugiados en Kakuma y en una apasionada defensora del derecho a la educación, especialmente de las niñas.

Actualmente estudia teatro y literatura como parte de un programa de becas en una universidad de Estados Unidos. En una conversación con ACNUR con motivo de su nombramiento, Mary Maker reveló lo que significa para ella ser Embajadora de Buena Voluntad y lo que espera lograr en los próximos años.

¿Cómo te sientes al convertirte en Embajadora de Buena Voluntad?

¡Emocionada! He estado apoyando a ACNUR desde 2018 y, como refugiada yo misma, he valorado la oportunidad de representar y hablar en nombre de otras personas desplazadas en todo el mundo. Ahora, como Embajadora de Buena Voluntad, puedo seguir usando mi voz y mi experiencia personal para ayudar a crear conciencia sobre las crecientes necesidades de las personas desplazadas. Como actriz, escritora y directora, como narradora de historias y como defensora de la educación, ¡me siento emocionada y honrada de formar parte de la familia de Embajadores de Buena Voluntad de ACNUR!

¿Cuáles son tus primeros recuerdos de ACNUR y por qué quisiste ser Embajadora?

Me vi forzada a huir de la guerra civil en Sudán cuando era niña. Fue cuando mi familia cruzó a Kenia cuando vi por primera vez el logo de ACNUR en grandes camiones blancos. Estaba tan llena de miedo que al principio no sabía si era una buena o mala señal, pero mi madre dijo: “Creo que ha llegado la ayuda”.  Una vez que comprendí mejor la labor de ACNUR y su propósito, supe que quería apoyar su trabajo. Sabía que podía ayudarles, a ayudar a los millones de personas refugiadas de todo el mundo que necesitan apoyo desesperadamente.

¿Qué esperas lograr como Embajadora?

Para mí, convertirme en Embajadora de Buena Voluntad significa garantizar que todas las personas refugiadas sean vistas y que invirtamos en su potencial. Quiero que las personas desplazadas tengan voz. Me considero contadora de historias y, en mi papel de Embajadora de Buena Voluntad, me propongo alzar esas voces y ayudar a contar las historias de quienes no son escuchados. Me apasiona la educación, así que también quiero apoyar a ACNUR en sus esfuerzos por garantizar que todas las personas desplazadas puedan acceder a una educación de calidad.

Los Embajadores de Buena Voluntad y colaboradores de ACNUR son algunas de las figuras públicas más reconocibles de la organización, que contribuyen a llevar su nombre y su labor a todos los rincones del mundo gracias a su influencia, dedicación y arduo trabajo.

Para más información sobre Mary Maker, visita su sitio web: https://www.acnur.org/mary-maker

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